El Gobierno nacional dejó en firme la eliminación de la prima especial de servicios que recibían los congresistas, una medida que comenzará a aplicarse a partir del nuevo periodo legislativo, el próximo 20 de julio de 2026.
La decisión quedó consignada en el Decreto 0030 del 19 de enero de 2026, firmado por el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre), mediante el cual se derogó el Decreto 2170 de 2013, norma que había creado dicha prima para los miembros del Congreso.
La eliminación del beneficio aplicará únicamente para quienes se posesionen a partir del 20 de julio y tendrá efectos fiscales desde esa misma fecha. Con ello, el Ejecutivo consolida un ajuste en el régimen salarial del Legislativo en el marco de una política de austeridad y racionalización del gasto público.
La prima especial de servicios había reemplazado las antiguas primas de localización, vivienda y salud, y pasó de representar cerca de 7 millones de pesos mensuales en 2013 a un valor estimado cercano a los 16 millones de pesos tras los reajustes anuales.
Según el nuevo decreto, la decisión responde a la necesidad de armonizar el régimen remuneratorio de los congresistas con los principios de sostenibilidad fiscal, equidad, transparencia y racionalidad del gasto, en consonancia con la evolución del marco constitucional y fiscal del país.
El Gobierno recordó que la Ley 4 de 1992 faculta al Ejecutivo para reconocer primas únicamente cuando las circunstancias lo justifiquen y que la Corte Constitucional ha reiterado que este tipo de prestaciones no son automáticas ni obligatorias.
El decreto también señala que la remuneración de los congresistas resulta desproporcionada frente al ingreso promedio de los colombianos y a la actual realidad económica. La medida se adopta en un contexto de déficit fiscal, en el que el Presupuesto General de la Nación presenta un faltante cercano a los 16,3 billones de pesos, situación que motivó la declaratoria de emergencia económica.
Con este ajuste, el ahorro anual para la Nación se estima en cerca de 56.000 millones de pesos y el ingreso anual de los congresistas pasaría de aproximadamente 640 millones a 625 millones de pesos.


