El Senado de la República rechazó la solicitud presentada por Wadith Manzur para posesionarse como senador de manera virtual o desde el centro de reclusión donde permanece detenido por el proceso que enfrenta por el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La decisión fue comunicada por el secretario general del Senado, Diego González, quien explicó que el ordenamiento jurídico colombiano no contempla la posibilidad de realizar la posesión de un congresista fuera de la sede del Congreso o mediante mecanismos virtuales.
Según la respuesta oficial, la Ley 5 de 1992, que regula el funcionamiento del Congreso, establece que el juramento debe realizarse dentro del ámbito institucional de la respectiva corporación y cumpliendo las formalidades previstas por el reglamento.
El documento señala que no existe una norma que habilite al Senado para trasladar el acto de posesión a un establecimiento de reclusión o autorizar una modalidad distinta a la establecida por la ley.
Para sustentar la decisión, la Secretaría General citó el artículo 140 de la Constitución Política, que fija a Bogotá como sede del Congreso, así como pronunciamientos de la Corte Constitucional y del Consejo de Estado que califican la posesión de los congresistas como un acto solemne que debe desarrollarse conforme al procedimiento legal.
No obstante, el Senado indicó que la situación jurídica de Manzur podría ser considerada posteriormente como un caso de fuerza mayor. En ese escenario, si recupera la libertad por decisión judicial, podría evaluarse la posibilidad de que asuma el cargo sin que ello implique, automáticamente, la pérdida de su investidura.
La corporación precisó que esa valoración corresponde eventualmente al Consejo de Estado, autoridad encargada de analizar si la imposibilidad de posesionarse estuvo justificada por circunstancias ajenas a la voluntad del congresista.
Mientras tanto, Manzur continuará sin asumir su escaño. Debido a que enfrenta un proceso penal por presuntos hechos de corrupción, su caso activa la figura de la silla vacía, lo que impide que el Partido Conservador designe un reemplazo temporal.
Como consecuencia, la colectividad ejercerá su actividad legislativa con nueve senadores, mientras la Corte Suprema de Justicia define la situación jurídica del dirigente y el futuro de su curul.


