El Gobierno de Abelardo de la Espriella oficializó el ingreso de Colombia al denominado Escudo de las Américas, una iniciativa de cooperación liderada por Estados Unidos para fortalecer las operaciones contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región.
El acuerdo fue suscrito este miércoles 12 de agosto por el ministro de Defensa, el general retirado Jorge Mora, y contempla el desarrollo de operaciones conjuntas. La decisión generó reacciones encontradas en el escenario político colombiano, entre quienes consideran que la cooperación permitirá fortalecer la capacidad de las Fuerzas Armadas y quienes advierten posibles riesgos para la soberanía nacional.
La principal controversia se concentra en el procedimiento utilizado para autorizar este tipo de cooperación. El expresidente Gustavo Petro cuestionó que la decisión pudiera adoptarse exclusivamente desde el Ejecutivo y sostuvo que la Constitución establece competencias específicas para el Senado de la República.
“Quien autoriza no es el presidente según la Constitución, quien autoriza es el Senado de la República y en su defecto el Consejo de Estado”, afirmó Petro.
El exmandatario también señaló que Colombia cuenta con una amplia experiencia en la lucha contra el narcotráfico y advirtió que la cooperación internacional no puede traducirse en una autorización para que fuerzas extranjeras actúen de manera autónoma en territorio colombiano.
En la misma línea, el senador Iván Cepeda cuestionó el acuerdo y sostuvo que podría comprometer la capacidad del Estado colombiano para tomar decisiones soberanas en materia de seguridad y defensa.
“Colombia corre el riesgo de dejar de ejercer plenamente su soberanía y convertirse en un laboratorio geopolítico y en una plataforma de operaciones militares estadounidenses para toda la región”, afirmó.
Cepeda respaldó su posición en el artículo 173 de la Constitución Política, que establece entre las atribuciones del Senado permitir el tránsito de tropas extranjeras por el territorio de la República.
Uribe respalda la cooperación con Estados Unidos
Desde una posición contraria, el expresidente Álvaro Uribe defendió la incorporación de Colombia al Escudo de las Américas y sostuvo que el respaldo estadounidense puede contribuir al fortalecimiento de la capacidad estatal para enfrentar a las organizaciones criminales.
Según Uribe, la cooperación en materia de equipos, tecnología e inteligencia no representa una pérdida de soberanía, sino una herramienta para recuperarla en territorios donde el Estado ha perdido capacidad de control frente a grupos armados y estructuras dedicadas al narcotráfico.
“La ayuda de Estados Unidos a nuestras Fuerzas Armadas en equipos, tecnología e inteligencia para derrotar al narcoterrorismo, contribuye a recuperar la soberanía para nuestro Estado Social de Derecho”, afirmó.
El exmandatario resumió su posición señalando que “la ayuda de USA es recuperación de soberanía, no violación” y recordó la cooperación desarrollada entre Colombia y Estados Unidos durante el Plan Colombia.
La adhesión al Escudo de las Américas deja así abierto un nuevo debate sobre los límites de la cooperación militar internacional, las competencias constitucionales de las distintas ramas del poder público y el alcance de la participación de fuerzas extranjeras en operaciones de seguridad dentro del territorio colombiano.


