Los murales que durante años decoraron las paredes de la sede de Inravisión en Bogotá fueron retirados en medio del proceso de reorganización que atraviesa el Sistema de Medios Públicos. Entre las figuras representadas en las obras estaban Gabriel García Márquez, Simón Bolívar, Jaime Garzón, Alfredo Molano y Germán Castro Caycedo, además de un retrato del expresidente Gustavo Petro.
La intervención de las paredes se conoció el lunes 1 de septiembre, cuando comenzaron a circular imágenes de los espacios completamente cubiertos y sin las pinturas que anteriormente exhibían los rostros de reconocidas figuras de la historia, la literatura, el periodismo y la política colombiana.
El retiro de los murales ocurre mientras la nueva administración del Sistema de Medios Públicos adelanta una revisión de su funcionamiento, que incluye contenidos, formatos, contratos y convenios. La coincidencia temporal entre ambos hechos generó reacciones en redes sociales y pronunciamientos de dirigentes políticos.
Hasta el momento, el debate se ha concentrado tanto en la decisión de retirar las pinturas como en el significado de las figuras que estaban representadas en ellas.
García Márquez, Bolívar y Jaime Garzón, entre las imágenes retiradas
Uno de los murales que desapareció de las paredes estaba dedicado a Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura colombiano.
La obra incluía un retrato del escritor acompañado por mariposas amarillas, uno de los elementos visuales más reconocibles asociados con su universo literario. Junto a la imagen también aparecía una frase atribuida al autor: “Un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse”.
Otros espacios estaban dedicados a figuras de distintas épocas y campos de la vida pública colombiana. Entre ellos se encontraban Simón Bolívar, protagonista de la independencia de varios países de América Latina; Jaime Garzón, periodista y humorista asesinado en 1999; y los escritores y periodistas Alfredo Molano y Germán Castro Caycedo.
También estaba representado Gustavo Petro, cuya imagen igualmente fue eliminada durante la intervención de las paredes.
La diversidad de los personajes incluidos en los murales había convertido esos espacios en una especie de recorrido visual por diferentes momentos y expresiones de la historia política y cultural del país.
La desaparición de las pinturas generó comentarios principalmente en redes sociales, donde usuarios y dirigentes políticos discutieron sobre el significado de la intervención y sobre las figuras que fueron retiradas.
Petro reaccionó al retiro de su imagen
Uno de los primeros dirigentes políticos en reaccionar fue el expresidente Gustavo Petro, cuya imagen también hacía parte de los murales intervenidos.
A través de su cuenta de X, Petro respondió a la eliminación de las pinturas con una convocatoria dirigida a los jóvenes de Bogotá para que realicen nuevos murales en diferentes espacios de la ciudad.
“Invito a la juventud bogotana a pintar más y más murales que hablen de la belleza y la verdad. Que los muros grises de Bogotá sean obras de arte… así derrotamos el fascismo y su gran mentira”, escribió.
La reacción de Petro se produjo después de que circularan las fotografías de las paredes intervenidas y en medio de las discusiones políticas que ha generado la reorganización del Sistema de Medios Públicos.
Otro pronunciamiento provino del representante a la Cámara por Bogotá Daniel Monroy, quien cuestionó la eliminación de las pinturas.
“Primero empiezan con la eliminación de murales, luego van por la eliminación física”, afirmó el congresista al compartir información sobre el retiro de las obras.
La frase generó nuevas reacciones alrededor de la intervención, aunque el retiro de los murales se conoce dentro de un proceso más amplio de cambios administrativos en el sistema de medios estatales.
La intervención ocurre durante una reestructuración del Sistema de Medios Públicos
El retiro de las pinturas coincide con una serie de modificaciones implementadas por la nueva administración del Sistema de Medios Públicos.
La reorganización comenzó tras la llegada de Ángela María Mora Soto a la gerencia del sistema, durante el Gobierno de Abelardo de la Espriella.
Entre las decisiones anunciadas por la nueva dirección se encuentra la modificación de la programación y la revisión de los contenidos y formatos que permanecen al aire.
La anterior franja noticiosa y de opinión de radio y televisión dejó de funcionar el 6 de agosto. Posteriormente, la administración informó que adelantaría una evaluación de la programación, así como de diferentes contratos y convenios.
De acuerdo con el planteamiento de la nueva dirección, la revisión pretende estar orientada por criterios de independencia, pluralidad, equilibrio, rigor informativo e interés público.
La administración también ha señalado que busca consolidar un sistema de medios que no responda a intereses particulares o políticos y que tenga una mayor presencia de contenidos relacionados con la cultura, el arte y la educación.
Dentro de las modificaciones anunciadas también está la cancelación de las 20 emisoras de paz creadas después de la firma del Acuerdo de Paz de 2016.
La programación que se prepara para reemplazar parte de esos espacios contempla contenidos culturales y educativos, además de una apuesta por la diversidad regional y la participación de diferentes sectores de la sociedad colombiana.
También están bajo revisión contratos y convenios
Los cambios en el Sistema de Medios Públicos no se limitan a la programación.
La nueva administración anunció una revisión de contratos y convenios, en un proceso que también ha involucrado recursos públicos destinados a diferentes proyectos de comunicación y servicios digitales.
Según declaraciones de la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Alexandra Falla Zerrate, algunos de los recursos revisados provienen de convenios suscritos con el Ministerio de Educación y el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre).
Entre ellos aparece un convenio suscrito con el Ministerio de Educación durante la administración anterior por 10.000 millones de pesos. De acuerdo con la información divulgada, aproximadamente 6.362 millones de pesos habrían sido destinados a servicios digitales entre junio y agosto de 2026.
La revisión de estos recursos y de los acuerdos vigentes forma parte del proceso administrativo anunciado por la nueva dirección del sistema.
A este escenario se suma el contexto electoral. La legislación colombiana establece restricciones especiales para la contratación estatal durante el periodo previo a las elecciones presidenciales. La Ley 996 de 2005, conocida como Ley de Garantías Electorales, contempla limitaciones a la contratación directa durante los cuatro meses anteriores a la elección presidencial y hasta la conclusión del proceso electoral, incluida una eventual segunda vuelta.
El retiro de los murales abre un nuevo debate
La eliminación de las pinturas se convirtió así en un nuevo episodio dentro de la transformación que atraviesa el Sistema de Medios Públicos.
Por un lado, la administración adelanta una revisión de contenidos, formatos, contratos y convenios y plantea una nueva orientación basada, según sus propias declaraciones, en criterios de pluralidad, independencia e interés público.
Por otro, la desaparición de los murales de figuras como García Márquez, Bolívar, Jaime Garzón, Molano, Castro Caycedo y Petro provocó cuestionamientos sobre la decisión de modificar los espacios físicos de la sede.
Hasta ahora, las reacciones conocidas han sido principalmente políticas y ciudadanas. La eliminación de las obras también ha convertido las paredes de la antigua sede de Inravisión en un nuevo escenario de discusión sobre la memoria, la cultura y la identidad que deben representar los medios públicos colombianos.
Mientras continúa la reorganización institucional, las paredes que antes exhibían los rostros de algunas de las figuras más reconocidas del país quedaron nuevamente en blanco.


