La Policía Nacional detuvo a Jorge Aníbal Visbal Martelo en el Atlántico por concierto para delinquir en relación con grupos armados, con una condena ratificada por la Corte Suprema de Justicia. Su defensa en procesos anteriores estuvo a cargo de Abelardo de la Espriella, hoy precandidato presidencial.
La Policía Nacional capturó a Jorge Aníbal Visbal Martelo, expresidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegan), exsenador y exembajador, en cumplimiento de una orden de captura por concierto para delinquir, dentro del proceso en que está acusado de mantener vínculos con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
La detención se efectuó el 6 de enero de 2026 en jurisdicción de Ponedera, en el departamento del Atlántico, cuando unidades policiales lo requisaron en un puesto de control. Posteriormente fue trasladado a Bogotá para iniciar el cumplimiento de la sentencia que en 2025 confirmó la Corte Suprema de Justicia: nueve años de prisión por concierto para delinquir agravado, al acreditarse su relación con los grupos paramilitares.
Defensa judicial vinculada a Abelardo de la Espriella
En procesos judiciales anteriores, el abogado Abelardo de la Espriella —actual precandidato presidencial— actuó como defensor de Visbal Martelo, incluidas etapas de desplazamiento del exdirigente a Colombia para responder ante la justicia, según registros de medios periodísticos que consignaron su rol como apoderado legal.
Abelardo de la Espriella es un abogado penalista conocido por su trayectoria en casos de alto perfil y, más recientemente, por su aspiración presidencial como figura de derecha independientes vía firmas ciudadanas. Su rol en la defensa de Visbal Martelo forma parte de su historia profesional, aunque en el ambiente político se distingue entre la labor técnica de un abogado y la responsabilidad penal de su cliente, como han explicado expertos en derecho penal y constitucional.
Antecedentes de Visbal Martelo
Jorge Visbal Martelo fue condenado inicialmente en 2018, y esa sentencia fue ratificada tanto por el Tribunal Superior de Bogotá como por la Corte Suprema de Justicia. La investigación judicial estableció que entre 1998 y 2005, cuando presidía Fedegan y participaba en órganos relacionados con la Comisión de Paz, sostuvo reuniones y relaciones estrechas con cabecillas de las AUC en fincas de Córdoba, mientras fungía como dirigente gremial y político.
Testimonios de exlíderes paramilitares, incluidos Salvatore Mancuso Gómez y Diego Fernando Murillo Bejarano, alias “Don Berna”, forman parte de las pruebas que sustentaron la condena por concierto para delinquir agravado, al vincularlo con aportes y favores que favorecieron la expansión de los grupos armados que cometieron múltiples violaciones de derechos humanos en las zonas ganaderas del Caribe colombiano.
Impacto político y judicial
La captura de Visbal Martelo revive un caso emblemático de la investigación sobre la llamada parapolítica en Colombia, que implicó durante años a dirigentes políticos, gremiales y regionales con estructuras armadas ilegales. La ratificación de la condena por la Corte Suprema deja en firme la decisión judicial de que el exdirigente pague una pena de nueve años de prisión por sus acciones relacionadas con las AUC.


