La consulta interna del Pacto Histórico realizada el 26 de octubre de 2025 dejó un resultado que sacudió la estructura progresista del Magdalena: José Felipe Hernández Polo, un abogado santandereano con trayectoria técnica y trabajo territorial, obtuvo 28.233 votos, convirtiéndose en la figura más votada en la lista a la Cámara de Representantes y desplazando por primera vez al histórico liderazgo del caicedismo.
Su victoria no fue solo un logro electoral, sino una reconfiguración del poder interno. Durante más de una década, el proyecto político de Carlos Eduardo Caicedo Omar había controlado el progresismo en el departamento, pero los resultados de la consulta demostraron una ruptura profunda. La hegemonía construida desde 2011 —cuando Caicedo alcanzó 74.165 votos como alcalde— ahora enfrenta a un liderazgo fresco, técnico y respaldado por las bases rurales.
El ascenso de Hernández Polo, además, ocurre sin formar parte orgánica del núcleo caicedista. Aunque trabajó en la Gobernación y la Alcaldía de Santa Marta, su trayectoria no está identificada con ese grupo, lo que explica la magnitud de su irrupción y el porqué se le considera el “nuevo jefe” del petrismo en el Magdalena.
El resultado también tiene efectos directos en la recomposición interna del Pacto Histórico. Mientras tradicionalmente el petrismo departamental dependía de las estructuras del caicedismo para sostener competitividad, ahora emerge un nuevo centro de gravedad político articulado alrededor de la figura de Hernández Polo, que encarna un progresismo más institucional, técnico y cercano a la ruralidad.
Con 101.944 votos totales del Pacto Histórico en el Magdalena durante la consulta, la cifra alcanza niveles inéditos para la izquierda en esta región. Pero el dato más relevante es la distancia entre Hernández Polo y sus competidoras directas: 15.625 votos de Naylea Barros y 14.537 de Carmen Caicedo en su aspiración al Senado. Una diferencia que confirma el punto de quiebre.
El golpe de opinión generado por esos números lo posiciona como pieza clave para las elecciones atípicas a la Gobernación del 23 de noviembre de 2025 y para las legislativas del 8 de marzo de 2026, donde encabezará la lista a la Cámara. Su reto será articular al petrismo sin romper los puentes con el caicedismo, que aún conserva presencia territorial, y consolidar un liderazgo capaz de unir a los sectores progresistas del departamento.
Con Hernández Polo, el petrismo magdalenense inicia una nueva etapa: más plural, menos vertical y con un relevo generacional que deja claro que en el Magdalena el poder ya no se hereda; ahora se conquista en las urnas.


