Miles de vendedores ambulantes del país podrían estar enfrentando un caso de explotación laboral encubierta. Así lo denunció el abogado y líder social Óscar Benavides, quien radicó una queja formal ante el Ministerio de Trabajo acusando a multinacionales vinculadas a productos como Crem Helado, Bon Ice y Vive 100 de presunta precarización y violación sistemática de derechos laborales.
La denuncia: “No más esclavitud disfrazada de empleo”
Benavides aseguró que estas empresas habrían utilizado figuras como vendedores independientes o colaboradores externos para ocultar verdaderas relaciones laborales. Según el documento radicado, los vendedores cumplen funciones permanentes, esenciales y bajo subordinación directa, lo que configuraría un vínculo laboral real encubierto.
En su pronunciamiento, el líder social fue enfático:
“Esta denuncia es un primer paso, pero la transformación real empieza cuando Colombia deje de llamar oportunidad a lo que es explotación. A las multinacionales les digo: se acabó la impunidad. Al país entero: no más esclavitud disfrazada de empleo. La dignidad no se negocia”.
Benavides también recordó su propia experiencia en las calles:
“Yo también fui vendedor ambulante. Conocí la explotación, la incertidumbre y la humillación. Esa experiencia es la que hoy me mueve a interponer esta denuncia”.
Qué pide la demanda ante el Ministerio de Trabajo
El escrito radicado solicita a la cartera laboral abrir una investigación administrativa y verificar posibles irregularidades. Entre las peticiones se destacan:
- Investigar a las compañías relacionadas con los productos Bon Ice, Vive 100 y Crem Helado.
- Determinar si hubo desnaturalización de contratos mediante figuras de tercerización o supuestos vendedores independientes.
- Revisar si existió ocultamiento de relaciones laborales, según criterios de la OIT.
- Ordenar, de comprobarse irregularidades, la formalización laboral, el pago de salarios y prestaciones, y la afiliación a la seguridad social.
- Exigir a las empresas documentación sobre control, rutas, supervisión y mecanismos de seguimiento aplicados a los vendedores.
“Una forma moderna de esclavitud laboral”
La denuncia advierte que miles de vendedores trabajan bajo condiciones que califica como explotación moderna, con jornadas extenuantes, altos niveles de desgaste físico y sin acceso a derechos básicos como:
- Seguridad social
- Prestaciones legales
- Vacaciones
- Pago de horas extra
- Ingresos dignos
Según Benavides, la informalidad en este sector no es accidental: sería el resultado de prácticas empresariales diseñadas para maximizar ganancias a costa de trabajadores vulnerables.


