La coalición del Pacto Amplio confirmó que el próximo martes 27 de enero de 2026 inscribirá oficialmente ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) su consulta presidencial, mecanismo con el que definirá su candidato único para las elecciones presidenciales, previstas para el domingo 8 de marzo.
El anuncio fue realizado por Roy Barreras, quien confirmó que el proceso contará con la participación de varios precandidatos del sector progresista y de izquierda, entre ellos el senador Iván Cepeda, el exembajador Camilo Romero y el exalcalde de Medellín Daniel Quintero, cuya presencia ha generado controversia por posibles inhabilidades electorales.
Barreras explicó que la consulta estará precedida por al menos dos o tres debates públicos, con el objetivo de contrastar propuestas y mostrar las diferencias programáticas entre los aspirantes. Según indicó, también se está a la espera de una respuesta definitiva del exministro Juan Fernando Cristo, quien podría sumarse al proceso.

“La consulta progresista tiene una obligación histórica: demostrar que el Cambio 2.0 es real y que hay un compromiso firme con las reformas sociales que demanda el país”, afirmó Barreras, al subrayar que las diferencias internas serán expuestas de cara a la ciudadanía.
La participación de Daniel Quintero ha sido uno de los puntos más discutidos, no solo por las investigaciones que enfrenta por su gestión en Medellín —incluida la imputación de cargos por el caso Aguas Vivas—, sino porque la Registraduría ha señalado que su inscripción previa en la consulta del Pacto Histórico, realizada el 26 de octubre, habría quedado en firme. De acuerdo con la normativa electoral, esto podría inhabilitarlo para participar nuevamente en una consulta similar dentro del mismo ciclo electoral.
Pese a ello, el exalcalde insiste en su derecho a participar, argumentando que renunció a su aspiración antes de la jornada anterior y que los cuestionamientos en su contra responden a motivaciones políticas.
Barreras aseguró que la consulta del Pacto Amplio no solo busca definir un nombre, sino ofrecer a los votantes un espacio de deliberación política, con debates que —según dijo— se centrarán en el futuro del país y no en disputas del pasado.


