La posibilidad de que la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella se lleve a cabo en Cali comenzó a tomar forma en el Congreso de la República. Este lunes fue radicada una proposición que busca autorizar de manera excepcional que el Legislativo sesione en la capital del Valle del Cauca el próximo 7 de agosto para realizar la ceremonia de transmisión del mando.
La iniciativa fue presentada por la representante a la Cámara Carol Borda, del partido Salvación Nacional, quien solicitó que tanto la Cámara de Representantes como el Senado avalen el traslado temporal de la sesión solemne en la que se impondrá la banda presidencial al mandatario electo.
Se espera que la Cámara de Representantes estudie la propuesta este martes, en medio de la agenda legislativa que también incluye el proceso de elección del nuevo contralor. Si recibe el visto bueno, el Senado deberá pronunciarse para que el cambio de sede pueda hacerse efectivo.
Cali toma fuerza como escenario de la posesión
De acuerdo con la proposición, la solicitud responde a la intención manifestada por De la Espriella de iniciar su mandato desde una región que ha enfrentado complejos problemas de orden público. La representante Borda señaló que la elección de Cali busca enviar un mensaje de respaldo institucional a la Fuerza Pública y a las comunidades del suroccidente del país.
Inicialmente, el equipo del presidente electo contempló realizar la ceremonia en Popayán. Sin embargo, tras evaluar las condiciones logísticas, decidió impulsar a Cali como la nueva sede para el acto de posesión.
El Congreso tendrá la última palabra
El documento precisa que el traslado tendría un carácter exclusivamente excepcional y aplicaría únicamente para la sesión del 7 de agosto, sin modificar la sede permanente del Congreso, que continuará funcionando en el Capitolio Nacional de Bogotá.
La discusión sobre el lugar donde se realizará la posesión ha adquirido un importante valor simbólico, ya que el Gobierno entrante ha insistido en la necesidad de acercar las instituciones a las regiones y destacar territorios que han enfrentado desafíos en materia de seguridad. La decisión final dependerá de la votación que adopten las dos cámaras del Congreso en los próximos días.


