La iniciativa ya superó su trámite en el Congreso y quedó lista para sanción presidencial. El nuevo modelo exigirá trazabilidad del ganado, certificación ambiental y control sobre predios vinculados a la deforestación.
El Congreso de la República aprobó el proyecto de Ley de Ganadería Sostenible y Libre de Deforestación, una iniciativa que busca transformar el sector ganadero colombiano mediante controles ambientales, trazabilidad del ganado y protección de ecosistemas estratégicos. La norma, que ahora pasará a sanción presidencial, impactará a cerca de 700.000 ganaderos en todo el país.
Con esta ley, Colombia da un paso hacia un modelo de producción ganadera más alineado con los estándares internacionales de sostenibilidad y conservación ambiental. La iniciativa pretende frenar la expansión de la deforestación asociada a la actividad bovina, especialmente en zonas críticas del país donde históricamente se ha registrado pérdida de bosque por ampliación de la frontera agropecuaria.
El proyecto establece nuevas reglas para garantizar que la producción de carne y ganado provenga de predios donde no se hayan realizado procesos de deforestación. Además, incorpora sistemas de monitoreo y certificación ambiental que permitirán identificar el origen de los animales y verificar el cumplimiento de buenas prácticas ganaderas.
Así funcionará la trazabilidad del ganado en Colombia
Uno de los puntos centrales de la nueva normativa será la implementación de un sistema de trazabilidad nacional. Esto permitirá hacer seguimiento al ganado desde su nacimiento, pasando por las etapas de levante y ceba, hasta llegar a su comercialización final.
La intención del Gobierno y de las entidades vinculadas al proyecto es que cada animal pueda ser rastreado para comprobar que estuvo en predios que cumplan con las normas ambientales y que no hayan afectado bosques naturales.
Manuel Gómez, director de Sostenibilidad de Fedegán, explicó que el propósito de la ley es garantizar que la producción bovina en Colombia cumpla estándares ambientales, particularmente en regiones donde existe presión sobre los ecosistemas.
Para lograrlo, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) tendrá la tarea de desarrollar plataformas interoperables y herramientas tecnológicas que permitan hacer seguimiento al recorrido del ganado en tiempo real.
Además, se crearán comités interinstitucionales para coordinar el monitoreo y verificar el cumplimiento de las nuevas exigencias ambientales en los territorios.
La ley crea un sello ambiental para predios sostenibles
Otro de los componentes importantes de la iniciativa es la creación de un sello ambiental colombiano para predios ganaderos sostenibles.
Esta certificación será otorgada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible a aquellas fincas que demuestren buenas prácticas relacionadas con:
- Conservación de bosques.
- Protección de fuentes hídricas.
- Restauración ecológica.
- Bienestar animal.
- Uso sostenible del suelo.
El sello estará respaldado por la norma técnica 6550 para ganadería bovina y bufalina sostenible, lo que permitirá que los productores puedan acceder a mejores oportunidades comerciales tanto en Colombia como en mercados internacionales.
Según los impulsores del proyecto, la idea es que la sostenibilidad se convierta en un valor agregado para el sector ganadero colombiano, especialmente frente a mercados que hoy exigen productos con certificación ambiental.
Buscan proteger bosques y corredores ecológicos
La nueva ley también promueve cambios en el modelo productivo ganadero mediante la incorporación de sistemas silvopastoriles y coberturas arbóreas en los potreros.
El promedio esperado es de entre 20 y 25 árboles por hectárea, una medida que busca mejorar la conservación de bosques, proteger corredores ecológicos y preservar fuentes hídricas como ríos y quebradas.
El proyecto también fomenta el uso de cercas vivas y otras prácticas sostenibles que permitan equilibrar la producción con la conservación ambiental.
Expertos del sector consideran que este tipo de estrategias no solo ayudan a proteger la biodiversidad, sino que además generan beneficios productivos, como mejores condiciones para el ganado, reducción del estrés térmico y aumento de disponibilidad de forraje.
La ley busca abrir mercados internacionales para Colombia
Uno de los principales objetivos de la normativa es fortalecer la competitividad internacional de la carne colombiana.
Actualmente, muchos mercados internacionales exigen que los productos ganaderos estén certificados como libres de deforestación. Países y bloques económicos como la Unión Europea han endurecido sus exigencias ambientales para permitir importaciones.
De acuerdo con Fedegán, Colombia tiene actualmente exportaciones relativamente bajas frente al tamaño de su inventario bovino, que supera los 30 millones de cabezas de ganado.
Las exportaciones representan cerca del 0,7 % del inventario bovino y menos del 5 % en carne. Sin embargo, la nueva ley podría mejorar las posibilidades del país para aumentar su presencia en mercados internacionales.
Incluso, Colombia fue seleccionada recientemente por la Unión Europea como país invitado para destacar avances en modelos de ganadería sostenible.
Cerca de 700.000 ganaderos deberán adaptarse
La implementación de la ley requerirá una importante inversión pública y un proceso gradual de adaptación por parte del sector ganadero.
El sistema de trazabilidad será financiado principalmente con recursos estatales y demandará el trabajo coordinado entre entidades nacionales, autoridades ambientales y productores.
Se estima que cerca de 700.000 ganaderos colombianos deberán ajustarse a los nuevos estándares exigidos por la normativa.
Además de los componentes ambientales, la ley también incorpora lineamientos relacionados con bienestar animal y mejores condiciones laborales para los trabajadores del campo.
Con este proyecto, el Gobierno y el Congreso buscan consolidar un modelo de producción ganadera más sostenible, competitivo y compatible con la protección ambiental en Colombia.


