El nuevo Conpes 4190 redefine la financiación del tren regional y garantiza su viabilidad, aunque deja a Bogotá por fuera del esquema económico
El Gobierno nacional decidió asumir el liderazgo financiero del Regiotram del Norte, uno de los proyectos de movilidad más importantes para la región Bogotá–Cundinamarca, tras la expedición del Conpes 4190, que eleva su participación a más del 80 % del costo total.
La medida busca asegurar el cierre financiero de la obra y evitar retrasos en su ejecución, en medio de diferencias técnicas con la Alcaldía de Bogotá, que había condicionado su aporte a modificaciones en el diseño del proyecto.
Nación asegura financiación y continuidad del proyecto
Con el nuevo documento, el costo total del Regiotram del Norte quedó fijado en $17,36 billones, de los cuales la Nación aportará cerca de $14,16 billones, equivalentes al 81,6 % del proyecto.
Estos recursos se financiarán mediante vigencias futuras entre 2027 y 2039, lo que permite garantizar la sostenibilidad económica de la obra en el largo plazo.
El restante porcentaje será asumido por la Gobernación de Cundinamarca, que mantiene su participación dentro del esquema regional.
Desde el Gobierno, el ajuste ha sido presentado como una decisión técnica para asegurar que el proyecto avance sin contratiempos y no quede sujeto a discusiones que puedan retrasar su ejecución.
Bogotá queda por fuera del esquema financiero
Uno de los principales cambios que introduce el Conpes es la salida de Bogotá del esquema de financiación. La Alcaldía, liderada por Carlos Fernando Galán, había anunciado un aporte cercano a los $2 billones, pero condicionado a una serie de ajustes técnicos, especialmente en el trazado dentro de la ciudad y su integración con el sistema de transporte.
Con la nueva decisión, esas observaciones no fueron incorporadas en el esquema final, lo que ha generado incomodidad en el Distrito, que asegura no haber sido concertado en el último tramo de la decisión.
Sin embargo, el Gobierno optó por avanzar en el cierre financiero para evitar que el proyecto continúe en discusión indefinida.
Un proyecto clave para la movilidad regional
El Regiotram del Norte, también conocido como el tren de Zipaquirá, es una de las apuestas más ambiciosas para mejorar la movilidad entre Bogotá y la Sabana Centro.
El proyecto contempla:
- 49 kilómetros de extensión
- 17 estaciones
- 2 patios-taller
- Sistema 100 % eléctrico
- Integración con el SITP y el Regiotram de Occidente
Se espera que movilice más de 187.000 pasajeros diarios en su fase inicial y que reduzca hasta en una hora los tiempos de desplazamiento entre la capital y municipios como Chía, Cajicá y Zipaquirá.
Una respuesta al crecimiento de la región
El Conpes parte de un diagnóstico claro: la Sabana Centro ha crecido aceleradamente en los últimos años, lo que ha incrementado la demanda de transporte hacia Bogotá.
Actualmente, se registran cerca de 200.000 viajes diarios en este corredor, con tiempos de desplazamiento cada vez más largos debido a la dependencia del transporte por carretera.
En ese contexto, el Regiotram del Norte busca ofrecer una alternativa moderna, sostenible y eficiente, reduciendo la congestión, mejorando la seguridad vial y disminuyendo las emisiones contaminantes.
Tensión política, pero avance en la obra
Aunque la decisión ha generado tensiones entre el Gobierno nacional y la Alcaldía de Bogotá, también marca un avance concreto en la reactivación ferroviaria del país.
Al asumir la mayor parte de la financiación, el Ejecutivo garantiza que el proyecto no se detenga y pueda avanzar hacia su meta de entrada en operación en 2034.
El Regiotram del Norte se suma así a la estrategia del Gobierno Petro de fortalecer la infraestructura férrea como eje de movilidad sostenible en Colombia.


