Fenómeno de El Niño amenaza con una fuerte ola de calor en el Caribe colombiano a finales de agosto y comienzos de septiembre

Fenómeno de El Niño amenaza con una fuerte ola de calor en el Caribe colombiano a finales de agosto y comienzos de septiembre

El fenómeno de El Niño podría comenzar a generar un aumento de las temperaturas en varias regiones de Colombia entre finales de agosto y comienzos de septiembre de 2026, de acuerdo con las predicciones meteorológicas citadas en el pronóstico para las próximas semanas. El Caribe colombiano sería la zona que concentraría la mayor parte de la oleada de calor, aunque también se esperan incrementos de temperatura en las regiones Pacífica y Andina.

Las proyecciones para la semana comprendida entre el 21 y el 27 de agosto apuntan a un incremento de las temperaturas en el Caribe, el Pacífico y la región Andina. Según los datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), este comportamiento podría extenderse hacia otras zonas del país durante la última semana de agosto y la primera de septiembre.

De acuerdo con las predicciones, el oriente y el sur de Colombia también experimentarían aumentos en las temperaturas durante ese periodo, en un escenario asociado con la presencia del fenómeno de El Niño. La evolución de las condiciones climáticas podría generar impactos diferenciados dependiendo de la región y de la intensidad que alcance el fenómeno.

El Caribe concentraría el mayor impacto

Entre las regiones señaladas en los pronósticos, el Caribe colombiano aparece como la zona que concentraría la mayor parte de la oleada de calor. Las altas temperaturas también tendrían presencia en sectores de la región Pacífica y Andina, mientras que departamentos como Antioquia estarían entre los territorios que experimentarían los efectos de este comportamiento climático.

Las predicciones para finales de agosto y comienzos de septiembre hacen parte de un escenario que también ha generado atención sobre las posibles consecuencias que tendría El Niño en diferentes sectores de la economía nacional.

El comportamiento de las temperaturas constituye uno de los principales factores de seguimiento frente a la evolución del fenómeno, especialmente debido a los posibles efectos que puede generar sobre el consumo de energía, los recursos hídricos y las actividades productivas.

En este contexto, las cifras del operador del mercado eléctrico colombiano, XM, también han señalado un escenario de alta probabilidad para los últimos meses del año. Según los datos citados, existe un 95 % de probabilidades de que el fenómeno de El Niño se presente con una intensidad calificada como “muy fuerte” entre octubre y diciembre de 2026.

Esta proyección plantea un escenario de especial atención para el sistema energético colombiano, debido a que una eventual intensificación del fenómeno podría coincidir con periodos de temperaturas elevadas y, por consiguiente, con una mayor demanda de energía eléctrica.

Embalses, uno de los factores de atención

Uno de los elementos que genera preocupación frente a un posible escenario de altas temperaturas es el nivel de los embalses destinados al abastecimiento del sistema eléctrico.

Para agosto de 2026, el nivel de los embalses se ubica en 79,16 %. De acuerdo con la información citada, este indicador se encuentra por debajo del nivel considerado recomendable para enfrentar una eventual ola de calor, dado que los niveles de los embalses deberían superar el 80 %.

La disponibilidad de agua en los embalses es un factor relevante para la generación hidroeléctrica, por lo que una disminución de sus niveles podría modificar la participación de las diferentes fuentes de generación eléctrica.

En caso de presentarse una ola de calor intensa o “muy intensa”, XM también ha advertido sobre el riesgo de que no se cuente con los recursos suficientes para atender la demanda energética durante ese periodo.

El escenario adquiere relevancia debido a que las temperaturas elevadas pueden incrementar el consumo de electricidad, particularmente por el mayor uso de sistemas de refrigeración y otros equipos destinados a mitigar los efectos del calor.

Por esa razón, la evolución de los niveles de los embalses y el comportamiento de la demanda energética serán factores determinantes para evaluar la capacidad del sistema frente a un eventual periodo prolongado de altas temperaturas.

El sector agrícola también estaría entre los afectados

Los posibles efectos del fenómeno de El Niño no se limitarían al sector energético. El comportamiento climático también podría generar dificultades para el sector agrícola, particularmente por el impacto que las condiciones de temperatura y disponibilidad de agua pueden tener sobre los costos de producción.

El escenario planteado contempla, además, efectos sobre la generación de energía. Una reducción de la capacidad de los embalses para aportar generación hidroeléctrica podría aumentar la dependencia de las plantas térmicas, en un contexto en el que Colombia está importando cada vez más gas.

El gas constituye un energético clave para la generación térmica, por lo que la combinación entre una eventual disminución de la generación hidroeléctrica, un aumento de la demanda de electricidad asociado a las altas temperaturas y una mayor necesidad de generación térmica representa uno de los principales factores de atención para el sistema energético.

De esta manera, las próximas semanas serán relevantes para observar la evolución de las temperaturas y de las condiciones climáticas en las diferentes regiones del país. El Caribe colombiano aparece como el territorio que recibiría el mayor impacto durante el periodo comprendido entre finales de agosto y comienzos de septiembre, aunque los pronósticos también contemplan aumentos de temperatura en las regiones Pacífica y Andina, además del oriente y el sur del territorio nacional.

Mientras tanto, las proyecciones de XM sitúan entre octubre y diciembre el periodo en el que existe una probabilidad del 95 % de que El Niño alcance una intensidad “muy fuerte”. La evolución del fenómeno y los niveles de los embalses serán, por tanto, elementos centrales para determinar sus posibles efectos sobre el abastecimiento energético y sobre sectores productivos como el agrícola.

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Comunicador Social y diseñador gráfico, con trayectoria en branding y comunicación estratégica. Redactor en Voces | Revista Digital, especializado en la producción de contenidos periodísticos que integran precisión informativa, análisis y un lenguaje claro para audiencias digitales. Su trabajo se orienta a generar información veraz, contextualizada y de interés público.

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