El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, lanzó una alerta sobre la situación energética de la capital y advirtió que existe el riesgo de que se presenten dificultades para atender la demanda de electricidad durante los próximos meses. La preocupación está relacionada con la capacidad de abastecimiento de la región central y con las condiciones que podría generar el fenómeno de El Niño.
Aunque el mandatario no anunció que vaya a producirse un apagón ni estableció una fecha para un eventual corte generalizado del servicio, sí señaló que existen factores de riesgo que deben ser atendidos con anticipación.
La advertencia se conoce mientras diferentes informes y pronunciamientos del sector energético han llamado la atención sobre la capacidad de transmisión eléctrica hacia Bogotá y otras zonas del país, especialmente ante escenarios de alta demanda.
En declaraciones a CityTV, Galán aseguró que “existe el riesgo” de un apagón en la capital y explicó que la situación requiere una discusión entre las autoridades distritales y el Gobierno nacional para establecer medidas de contingencia.
¿Cuándo podría presentarse el mayor riesgo?
De acuerdo con las previsiones mencionadas por el alcalde, el periodo más complejo estaría relacionado con la intensificación del fenómeno de El Niño.
Galán señaló que la fase más fuerte comenzaría a sentirse en Colombia a partir de noviembre y podría extenderse hasta febrero del próximo año. Durante ese periodo podrían aumentar las presiones sobre el sistema eléctrico, particularmente si coinciden condiciones climáticas adversas con incrementos importantes en el consumo de energía.
Sin embargo, noviembre no corresponde a una fecha anunciada para un apagón. Se trata del momento a partir del cual, según la advertencia del alcalde, podría aumentar el nivel de riesgo para el sistema.
La diferencia es relevante: hasta el momento, la declaración de Galán plantea un escenario de prevención y no la confirmación de que Bogotá vaya a quedarse sin electricidad en una fecha determinada.
La capacidad de transmisión es una de las principales preocupaciones
El alcalde explicó que uno de los problemas centrales está relacionado con la capacidad disponible para llevar energía hasta la región central del país.
“Precisamente, el riesgo es latente porque hoy no tenemos la capacidad de abastecer a la región central para satisfacer la demanda que estamos generando”, afirmó Galán.
La preocupación aumenta cuando se presentan picos de consumo que superan o se acercan a la capacidad disponible del sistema. En esas circunstancias, cualquier contingencia adicional puede aumentar la presión sobre la infraestructura eléctrica.
Por esa razón, el mandatario distrital insistió en la necesidad de discutir el problema con el Gobierno nacional y buscar alternativas antes de que se presenten escenarios críticos.
“Cuando tenemos picos de demanda y no tenemos la capacidad para atenderlos, hay un riesgo”, explicó.
La advertencia pone nuevamente en el centro del debate la necesidad de ampliar y fortalecer la infraestructura de transmisión que abastece a Bogotá y a los municipios de la región central.
Bogotá no tendría, por ahora, una amenaza de abastecimiento de agua
Aunque el fenómeno de El Niño también genera preocupación por sus efectos sobre las fuentes hídricas, Galán diferenció el escenario energético del relacionado con el suministro de agua potable.
Según el alcalde, Bogotá no enfrenta actualmente un riesgo significativo de abastecimiento de agua asociado con este fenómeno climático.
El Acueducto de Bogotá también ha señalado que la prestación del servicio no estaría amenazada por las condiciones previstas, por lo que la principal preocupación de la administración distrital en este escenario está concentrada en el sistema eléctrico.
“Bogotá no enfrenta retos de abastecimiento de agua durante este fenómeno de El Niño, pero sí desafíos en materia de energía, tanto para el país como para la región central, donde se encuentra la ciudad”, sostuvo Galán.
De esta manera, la eventual llegada de condiciones climáticas más exigentes no significaría necesariamente que la capital vaya a enfrentar simultáneamente problemas de agua y electricidad.
Galán pide terminar redes de transmisión pendientes
Ante el escenario planteado, el alcalde también llamó la atención sobre varios proyectos de infraestructura eléctrica que considera necesarios para garantizar el abastecimiento futuro de la ciudad.
Galán destacó la importancia de concluir las redes de transmisión que todavía están pendientes en Bogotá y avanzar en nuevos proyectos relacionados con el sector energético.
En ese contexto, consideró relevantes los pronunciamientos del Gobierno nacional y de Energía Bogotá como representantes de los intereses de la capital en la discusión sobre la infraestructura eléctrica.
La ampliación de la capacidad de transmisión es particularmente importante para una ciudad cuya demanda energética continúa creciendo y que depende de redes capaces de transportar electricidad desde los centros de generación hacia la región central.
El problema, por tanto, no estaría limitado exclusivamente a las condiciones climáticas de los próximos meses. La advertencia también pone sobre la mesa una discusión de mayor alcance sobre la capacidad de la infraestructura eléctrica de Bogotá para responder al crecimiento de la demanda.
¿Entonces habrá apagón en Bogotá?
Por ahora, no existe una fecha confirmada para un apagón en Bogotá.
La declaración de Carlos Fernando Galán corresponde a una advertencia sobre un riesgo que podría materializarse si la capacidad del sistema resulta insuficiente para atender determinados niveles de demanda, especialmente durante el periodo de mayor impacto previsto del fenómeno de El Niño.
El periodo señalado como potencialmente más complejo comprende aproximadamente entre noviembre y febrero, pero esto no significa que exista un corte de energía programado para esas fechas.
La administración distrital busca que el problema sea abordado antes de que se produzca una eventual emergencia y que se acelere la ejecución de las obras necesarias para aumentar la capacidad de transmisión hacia la capital.
Por ahora, el mensaje de la Alcaldía es de prevención: el riesgo existe, pero no hay un apagón confirmado ni una fecha determinada para que ocurra. La atención estará puesta en el comportamiento de la demanda, las condiciones climáticas y la capacidad del sistema eléctrico para responder durante los meses de mayor presión.


