El Tribunal Superior de Antioquia condenó en segunda instancia a Santiago Uribe Vélez —ganadero y hermano del expresidente Álvaro Uribe— a 28 años y tres meses de prisión por su presunta participación en el grupo paramilitar conocido como Los 12 Apóstoles. La decisión revoca el fallo de 2023, que lo había absuelto por duda razonable, y reabre uno de los procesos judiciales más emblemáticos de las últimas décadas en materia de paramilitarismo y graves violaciones a los derechos humanos.
La Sala Penal del Tribunal emitió una sentencia de 340 meses de prisión tras estudiar una ponencia de 307 páginas elaborada por el magistrado René Molina Cárdenas. En ella, se reafirma la responsabilidad de Uribe en los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir, vinculados a la creación, financiación y operación de Los 12 Apóstoles, una estructura paramilitar que, entre los años noventa y comienzos de los 2000, habría operado en Yarumal y otros municipios del norte de Antioquia.
Con esta decisión, el Tribunal descartó la absolución de primer grado, argumentando que el acervo probatorio contiene elementos suficientes para atribuir responsabilidad penal a Uribe Vélez. Sin embargo, la condena no quedará ejecutoriada de inmediato. Su defensa —encabezada por el penalista Jaime Granados— anunció la interposición del recurso extraordinario de casación ante la Corte Suprema de Justicia, que será la encargada de determinar si revisa o no el caso en última instancia.
La reacción del expresidente Álvaro Uribe
Pocos minutos después de conocerse el fallo, el expresidente Álvaro Uribe reaccionó desde su cuenta de X.
“Siento profundo dolor por la condena contra mi hermano. Dios nos ayude”, escribió, recordando que en 2023 un juez especializado había considerado que la Fiscalía no logró demostrar la responsabilidad penal de Santiago Uribe, por lo que lo absolvió por duda razonable.
La postura del exmandatario se suma a las voces de sectores del uribismo que insisten en que el proceso ha sido “perseguido” y que existen motivaciones políticas detrás del fallo. No obstante, el Tribunal de Antioquia insistió en que la sentencia se soporta estrictamente en pruebas documentales, testimoniales y periciales valoradas bajo los criterios establecidos en el Código Penal y el Código de Procedimiento Penal.
¿Qué es el caso ‘Los 12 Apóstoles’?
El proceso contra Santiago Uribe surgió en 1996, cuando comenzaron a documentarse acciones de un grupo paramilitar que, según la Fiscalía, ejecutó asesinatos selectivos, amenazas, desapariciones forzadas y acciones de “limpieza social” en Yarumal y municipios cercanos.
La investigación señala que Los 12 Apóstoles actuaban con apoyo civil, financiamiento privado y participación de miembros activos de la Policía Nacional. Dentro del expediente reposan declaraciones de exintegrantes del grupo, informes de inteligencia de la época y testimonios de víctimas que ubicaron a Santiago Uribe como uno de los presuntos promotores de la estructura.
En el fallo de segunda instancia, el Tribunal recalcó que los delitos atribuidos constituyen violaciones graves a los derechos humanos y, por tanto, adquieren la categoría de delitos de lesa humanidad, lo que impide que prescriban con el paso del tiempo.
Lo que viene ahora
Con la condena de segunda instancia, el expediente pasa a manos de la Corte Suprema de Justicia, que deberá decidir si admite o no el recurso de casación.
Solo si la Corte opta por revisar el caso y eventualmente lo revoca, cambiaría el rumbo del proceso. De lo contrario, la condena quedaría en firme y Uribe Vélez deberá cumplir la pena impuesta por el Tribunal.
El caso Los 12 Apóstoles vuelve así al centro del debate público y jurídico, configurándose como uno de los procesos más sensibles en la historia reciente del país por su trascendencia política, mediática y judicial.


