El Gobierno nacional confirmó que el Regiotram del Norte seguirá adelante y anunció que asumirá los $2 billones que faltaban para garantizar la financiación del proyecto, considerado una de las obras de movilidad más importantes para Bogotá y la Sabana de Cundinamarca.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, aseguró que la iniciativa cuenta con respaldo financiero y que el proceso de licitación avanzará durante los próximos 35 días hábiles, lo que permitirá continuar con el cronograma previsto para su desarrollo.
Según explicó la funcionaria, la inversión total del proyecto asciende a $17 billones. De ese monto, cerca de $7 billones se ejecutarán en Bogotá, ciudad que concentrará 11 de las 17 estaciones contempladas dentro del sistema férreo.
El anuncio se produce en medio del debate generado por la financiación de la obra y las diferencias entre el Gobierno nacional y la Alcaldía de Bogotá sobre el esquema de participación económica. Sin embargo, la ministra fue enfática en señalar que la capital seguirá siendo parte fundamental del proyecto y que la decisión de la Nación busca garantizar que la iniciativa no se detenga.
El Regiotram del Norte conectará a Bogotá con municipios de la Sabana como Zipaquirá, Cajicá y Chía, beneficiando a miles de ciudadanos que diariamente enfrentan largos tiempos de desplazamiento para ingresar a la capital. De acuerdo con las proyecciones oficiales, el sistema podrá movilizar cerca de 187.000 pasajeros al día y reducir significativamente los tiempos de viaje.
La obra forma parte de la estrategia del Gobierno nacional para fortalecer la movilidad sostenible y recuperar el transporte férreo de pasajeros en Colombia. Además de mejorar la conectividad regional, se espera que contribuya a disminuir la congestión vehicular y las emisiones contaminantes asociadas al transporte por carretera.
Con la decisión de asumir los recursos faltantes, el Ejecutivo busca despejar las incertidumbres alrededor del proyecto y acelerar su puesta en marcha. Ahora, el siguiente paso será la apertura del proceso licitatorio, considerado clave para materializar una obra que durante años ha sido reclamada por los habitantes de Bogotá y Cundinamarca.


