Un sector de la Alianza Verde pidió a la Dirección Nacional del partido adoptar una posición explícita frente al Gobierno de Abelardo de la Espriella y declararse oficialmente en oposición. La solicitud fue presentada por cinco exintegrantes de la Dirección Nacional de la colectividad, quienes además propusieron avanzar en la construcción de una coalición de fuerzas progresistas y de izquierda con miras a las elecciones de 2030.
La petición quedó consignada en una carta fechada en Bogotá el 3 de septiembre de 2026 y firmada por Antonio Sanguino Páez, Martha Alfonso, Diana Rodríguez, Angélica Marín y Jorge Londoño, dirigentes que han ocupado cargos de elección popular o responsabilidades en el Gobierno de Gustavo Petro.
Los firmantes también reclamaron su regreso a la Dirección Nacional de la Alianza Verde. Según explicaron, fueron apartados de sus funciones dentro del máximo órgano del partido mientras desempeñaban cargos públicos durante el Gobierno del Cambio y aseguran que posteriormente se les han negado sus “plenos derechos” para retornar a esa instancia.
Sin embargo, el contenido de la carta va más allá de la disputa interna. El documento plantea una definición sobre el papel que debería asumir la colectividad frente al nuevo Gobierno y propone que el partido se ubique de manera abierta en la oposición.
Piden que Alianza Verde se declare partido de oposición
La solicitud principal de los cinco exintegrantes de la Dirección Nacional es concreta: “declarar a la Alianza Verde como Partido de Oposición al Gobierno de Abelardo de la Espriella”.
Para los firmantes, esta posición sería coherente con las decisiones políticas que adoptaron durante el anterior periodo presidencial y con el respaldo que dieron a la candidatura de Iván Cepeda Castro y Aida Quilcué Vivas en las elecciones presidenciales de 2026.
En la carta recuerdan que decidieron “confluir en la Alianza Por La Vida y respaldar la candidatura presidencial de Ivan Cepeda Castro y Aida Quilcué Vivas en la reciente contienda presidencial”, una determinación que presentan como continuidad de su respaldo al proyecto político que gobernó Colombia entre 2022 y 2026.
Los exdirigentes sostienen que la participación de integrantes de la Alianza Verde en el Gobierno de Gustavo Petro tampoco fue circunstancial. Según su versión, la colectividad tuvo una participación mayoritaria en la campaña presidencial de 2022 y posteriormente decidió actuar como partido de Gobierno durante el periodo 2022-2026.
Su argumento es que esa decisión respondió a una coincidencia ideológica con el denominado Gobierno del Cambio, que, desde su perspectiva, representaba buena parte del “ideario y ADN alternativo, progresista y transformador” de la Alianza Verde.
“El país ha quedado partido en dos orillas”
A partir de esa lectura, los firmantes plantean que el escenario político colombiano atraviesa una división que, a su juicio, obliga a la Alianza Verde a tomar una posición definida.
En uno de los apartados centrales del documento, describen al país como dividido entre dos grandes bloques políticos.
“El país, políticamente, ha quedado partido en dos orillas: la del viejo establecimiento excluyente y oligárquico; y el nuevo país transformador y progresista. Nosotros hacemos parte del segundo”, afirmaron.
La declaración establece el lugar político desde el cual los exdirigentes hacen su llamado a la Dirección Nacional. Su planteamiento es que la Alianza Verde debe identificarse con el segundo de esos sectores y asumir una posición de oposición frente al actual Gobierno.
La discusión, por tanto, no se limita a la reincorporación de los cinco dirigentes a la estructura interna del partido. La carta busca abrir un debate sobre la identidad política de la colectividad y sobre las alianzas que debería establecer durante los próximos años.
Duras críticas al Gobierno de Abelardo de la Espriella
El tono del documento aumenta cuando los firmantes se refieren directamente al Gobierno de Abelardo de la Espriella.
Los cinco dirigentes consideran que el actual escenario político representa algo más que una confrontación tradicional entre izquierda y derecha. En ese contexto, utilizaron una expresión particularmente fuerte para describir lo que consideran una amenaza política.
“Ahora enfrentamos una pretensión societaria de corte fascista que hace uso peligrosamente de las herramientas del mundo digital y que apuesta por una agenda de muerte”, señalaron.
La afirmación hace parte de la argumentación con la que los exdirigentes justifican su solicitud de que la Alianza Verde adopte una posición inequívoca frente al Ejecutivo.
En su lectura, el actual Gobierno no constituye simplemente una nueva administración de derecha, sino un proyecto político que, según ellos, tendría características diferentes y requeriría una respuesta coordinada de las fuerzas progresistas.
A partir de esa posición, los firmantes descartaron la posibilidad de que el partido mantenga una postura ambigua frente al Ejecutivo.
“Frente a ello no hay ambigüedades. O se está con la vida o no se está”, escribieron.
Proponen una coalición progresista para 2030
La segunda gran propuesta contenida en la carta apunta hacia las próximas elecciones presidenciales y al futuro del bloque alternativo.
Los exdirigentes de la Alianza Verde plantearon la necesidad de “contribuir y sumar en la construcción de una amplia coalición de fuerzas alternativas, progresistas y de izquierdas”.
El objetivo, según el documento, sería articular a diferentes sectores políticos para enfrentar al actual Gobierno, disputar espacios de poder regional y preparar una nueva candidatura presidencial para 2030.
Los firmantes hablan de la posibilidad de “volver en el 2030 a la conducción de la sociedad colombiana” y plantean que ese eventual regreso debería estar acompañado por una “segunda ola de reformas y transformaciones”.
La propuesta supone, en la práctica, que el debate interno de la Alianza Verde también está relacionado con la reorganización del sector político que respaldó al Gobierno de Gustavo Petro.
La definición de alianzas, la relación con el petrismo y la eventual construcción de una candidatura unificada de los sectores progresistas podrían convertirse en algunos de los principales asuntos que deberá discutir la colectividad durante los próximos años.
El reclamo por el regreso a la Dirección Nacional
Junto con la solicitud política, los cinco firmantes insistieron en su intención de regresar a la Dirección Nacional de la Alianza Verde.
Sanguino, Alfonso, Rodríguez, Marín y Londoño aseguran que fueron apartados de sus responsabilidades dentro de ese órgano mientras desempeñaban funciones públicas durante el Gobierno de Gustavo Petro.
Según su versión, esa situación les habría impedido ejercer plenamente sus derechos dentro de la estructura directiva del partido.
Los exdirigentes sostienen además que pretendían discutir directamente sus propuestas con la dirección de la colectividad, pero que no pudieron hacerlo en las condiciones que esperaban.
En el cierre de la carta afirmaron que les habría gustado participar en la discusión con la cúpula del partido, pero denunciaron que no pudieron asistir “como invitados” debido a decisiones que calificaron de “poco fraternales”.
De esta manera, el documento combina una reclamación por su participación en la estructura interna de la Alianza Verde con una propuesta política sobre el rumbo que debería tomar el partido.
Por ahora, la solicitud de declararse en oposición corresponde a este sector de la colectividad y no implica que la Alianza Verde haya adoptado oficialmente esa posición.
La discusión queda en manos de la Dirección Nacional, que deberá definir si acoge la propuesta de declararse en oposición al Gobierno de Abelardo de la Espriella y si abre la puerta a una estrategia de articulación con otras fuerzas progresistas de cara al ciclo electoral que culminará en 2030.
La carta, en todo caso, deja planteado un nuevo pulso dentro de la Alianza Verde: entre quienes buscan definir una oposición clara al actual Gobierno y quienes deberán determinar institucionalmente cuál será la posición oficial de la colectividad frente al nuevo escenario político colombiano.


